martes, 21 de julio de 2020

La Silla

Esta semana se vivió un episodio de amores y odios en el chat familiar. Transcribo sin necesidad de más explicaciones y solamente con los nombres cambiados para guardar la reputación de los implicados.


Patricia:
Familia, hola, espero que todos estén muy bien. Voy a salir del sillón de papá Ramiro, por si alguno de ustedes está interesado, yo se lo hago llegar. Quedo muy pendiente.

Patricia:


Aura Catalina:
Está hermoso, tía.
Puedo levantar la mano si consigo quién me la guarde?

Aparicio:
Patri, a mí me interesa, mil gracias.

Aura Catalina:
Que levanten la mano a quien le interesa y hacemos una rifa? Qué dicen?

Berenice:
Aparicio, qué rico, queda en muy buenas manos. Patri, me parece que en manos de Aparicio queda muy bien, por mí no te preocupes que yo le cedo mi lugar para Aparicio.

Aparicio: 
Gracias, Berenice.

Berenice:
Sé que lo disfrutas muchísimo. Con todo gusto.

Aparicio:
Berenice, me encanta. Me trae muchos recuerdos. 

Patricia:
Como Aura Catalina también quiere la silla, y no sé si alguien más, me parece que una rifa es lo más adecuado. Alguien más quiere participar?
Hasta ahora los que han dicho que están interesados son Aura y Aparicio.

Mónica:
Yo la quiero.

Patricia:
Aura, Aparicio, Mónica.

María Adelina:
Yo quiero también.

Cleotilde:
Yo también entro en la rifa.

Patricia:
Aura, Aparicio, Mónica, María Adelina y Cleotilde.

Maria Adelina:
Patri, hablé con mi papá y también quiere participar en la rifa.

Patricia:
Listo.

María Adelina:
Gracias, tía.

Patricia: 
Aura, Aparicio, Mónica, María Adelina, Cleotilde, Demetrio.
Alguien más?

Berenice:
Patri, esperemos que conteste Myriam y los hijos, y los hijos de Aparicio. Eso sería lo correcto.

Patricia:
Esperemos, claro.

Adirana:
Jajajajaja Oiga, quién dijo rifa! Yo participo.

Patricia:
Listo, otra. Voy a anotar.

Demetrio:
Estoy listo a recibirla.

Adriana añadió a Claudia, Myriam y Roberto.
Adriana añadió a +57 313 123454 y +57 314 123456

María Adelina:
A ver, estamos agregando familiares? Adriana, por favor me agregas estos contactos.

Contactos de Santiago, y David.

Demetrio: 
Yo creo que yo tengo más derecho que otra persona entre los nietos al único que papá Ramiro llamó para que le manejara la fotografía fue a mí porque él ya estaba muy jodido para caminar.

Claudia:
Yo quiero la silla!

Demetrio:
De los que estamos vivos yo creo que soy el que tiene más ferecjo
Perdón, más derecho.

Patricia:
*Foto de los apuntados en la rifa*

Claudia:
No entiendo nada de lo que está pasando.

Patricia:
Voy a dar plazo para inscripción hasta mañana a medio día que haré la rifa.
Adriana, agrega todos los contactos.

Roberto:
Patri, qué estás rifando?

Patricia: 
Esta silla, Roberto.
Que es de su tatarabuelo.

Claudia:
Yo quiero la silla.

Patricia:
Anotada.

Roberto:
No la veo, no estaba en el grupo.

Patricia:


Roberto:
No, qué miedo. Paso, muchas gracias.

Aparicio:
Adriana, apunta a Salvador y a Alina, los hijos de Piedad y Alberto.

Patricia:
De pronto hago una subasta jajaja

María Adelina:
De acuerdo, tío. Por favor, que agreguen a Santiago y a David, ya mandé los contactos, sigo pendiente.

Roberto:
Me pueden inscribir en la rifa, que si me la gano se la regalo a algún hermano de mi papá.

Berenice:
Discúlpame, Demetrio, qué pena contigo, yo tenía igual derechos para las cosas de mi papá y mi mamá y claramente no me tuviste en cuenta.

David:
Holaaaaaa

Adriana:
Me confirman si me faltó alguno por incluir al grupo, por fis.

Aparicio:
Sí, Demetrio, no digás. Cuando mi papá y mi mamá dejaron la casa, vos te llevaste todo lo que había menos las fotos que tiraste a la basura. No tuviste en cuenta a Jaime, Berenice, Arturo y Yo. Entonces cómo te arrogás un derecho que vos usurpaste?

David:
Estoy rifando tamales.

Aura Catalina:
Yo tengo otra sugerencia.

Berenice:
Entonces Adriana, agrega a mis siete nietos.

Aura Catalina:
Que se rife por familia y que cada una resuelva.

Santiago:
Hola! Se rifa a mi hermano y a mi mamá. Interesados al privado.

Myriam:
Nota de voz: Ay, Patri, qué pasó con la silla. Cuente a ver, usted la ha querido mucho. Me impresiona. Bueno, si la va a rifar apúnteme a mí, me queda preciosa en mi pieza.

Patricia:
No pretendo que la rifa sea para peleas y si es para peleas no hago nada.

Aparicio:
Y sabes las fotos las recogieron Myriam y Matilde.

María Adelina:
Me salgo de la rifa.

Aura Catalina:
Y de ahí el que gane decide cómo queda.

María Adelina:
Gracias por tenernos en cuenta.

Aura Catalina:
Uy, esto se puso maluco, qué triste. Gracias, Patri, por tenernos en cuenta.
Besos a todos.

Patricia:
Yo quiero hacer una rifa para alguien que le sirva la silla. 
Yo no quería que esto fuera para peleas.
Quería que la silla quedara en alguien de la familia.
Pero tranquilos. 
Yo veo qué hago con la silla.

Aparicio:
No son peleas, Patri, es que Demetrio no tiene ningún derecho sobre nadie. Él no tuvo en cuenta a nadie cuando nuestros padres fueron para el asilo.

Patricia:
Y qué tristeza el resentimiento que guardan en sus corazones.

David:
Nos sentamos de a turnitos.

Demetrio:
Yo salgo de la rifa.

Aparicio:
Patri, a mí me sirve bastante.

Alberto: 
Yo soñé con papá Ramiro y dijo que si esto pasaba me la dieran a mí que soy el más chévere así que lo siento por todos. Ya mando mi dirección. Gracias. Avenida Siempreviva en Springfield.

María Adelina salió del grupo.
Aura Catalina salió del grupo.
Demetrio salió del grupo.
Roberto salió del grupo.
Claudia salió del grupo.

jueves, 23 de enero de 2020

Desamor propio

Hablar de los abusos que nuestras parejas ejercen sobre nosotros me parece muy díficil en el sentido de que hay que empezar por admitir que los permitimos porque no nos queremos bien.

Por supuesto que somos las víctimas. No intento decir que es culpa nuestra. Pero es duro admitir que no nos amamos tanto como tratamos de hacerlo. Yo intento pensar bien de mí misma: que soy inteligente y bonita y que no importa que a veces sea tan inútil porque de alguna manera he triunfado con mi vida y la tengo bajo control casi todo el tiempo, o al menos sé que si venzo a mi abulia soy capaz de hacerlo. Pero en el fondo no lo logro. No me convenzo. No me lo creo. Nos enseñan a sentirnos siempre insuficientes y culpables, gordas, feas, brutas, locas.

Ese problema de amor propio tampoco es nuestra culpa, no es que no seamos o no estemos suficientemente buenas. Es que el estándar es imposible. Imposible para mí, en todo caso. Y tengo que aprender a quererme a pesar de eso, para no permitir nunca más que alguien manipulador perciba mis vacíos y los llene con su aprobación y desde ahí tenga el poder para destruirme.

Creo que decirlo ayuda, matar el tigre sin asustarse con el cuero. Las palabras obran de maneras que a veces se me parecen a la magia. Esperemos.