miércoles, 4 de octubre de 2017

Corrientazo de la U de Manizales

Los miércoles son el peor día de la semana, tengo una hora para almorzar. Hago lo que puedo. Hoy me vine hasta la U de Manizales y pedí el almuerzo que venden acá.

Sopa de de todo, papa principalmente. El seco: albóndiga, arroz, ensalada la más tradicional de tomate, zanahoria y lechuga, arroz y papa.

$6.800

Estaba frío y la albóndiga tenía un sabor raro. Comida de cafetería de universidad, al fin y al cabo.

Tan triste almorzar maluco.

martes, 3 de octubre de 2017

El corrientazo de Cháncharos

Comí cannelloni de pollo y champiñones servido con pan, arroz y ensalada, jugo de guanábana sin azúcar (no, pues, tan light). Entrada, crema de verduras.

$11.0000. Buena relación precio cantidad.

La calidad del almuerzo me dejó muy triste. No es la primera vez que almuerzo ahí y generalmente me ha ido bien. No sé si es que es política de los corrientazos servir arroz con todo, pero cuando es pasta, y sobre todo cuando, como en este caso, es buena cantidad, podrían ensayar servir solo el pan y la ensalada y aumentarle a la cantidad de esta. Pero además no estaba bien: pasta precocida de esa que al final queda tostada y un pollo y champiñones sin ninguna salsita de nada. Ni una bechamel, siquiera. Triste. La sopa me supo más a harina para espesarla que a verduras, no estaba rica, pero me la comí porque llegué tardísimo a almorzar y me estaba muriendo del hambre.

Hoy fui sola y además muy consciente de este propósito de reseñar el corrientazo, puede ser por eso que esté más exigente. Lo que sí sé es que es un restaurante al que daré más oportunidades, es el corrientazo de moda en la ciudad y el más concurrido, por algo será.

Nota: hay dos Cháncharos con administración diferente, uno en Milan y este de La Estrella.

Ubicación


Pregunta para los lectores que quieran dejar un comentario: ¿qué tanta calidad puede/debe exigírsele a un corrientazo? Es la pregunta que me asalta a estas alturas de mi dedicación como crítica culinaria.

lunes, 2 de octubre de 2017

El corrientazo de Sushi Time

Comí crema de zukini, muslitos de pollo --a los que les dijeron "colombinas de pollo" para diferenciarse de la competencia-- en salsa de mandarina, puré de papa, arroz con cositas y ensalada de lechuga crespa, pepino y rábano, que me recuerda la casa de la abuelita Myriam.

Estaba rico y muy suficiente. $10.000.

Ubicación: 


Por el mismo precio también había crema de salmón, cordón de cerdo en salsa teriyaki o de algo dulce que no recuerdo y pescado blanco apanado. Mi acompañante pidió algo de eso, pero no sé qué tal estaba porque nos la pasamos discutiendo el plan de la noche, la inauguración del Festival Internacional de Teatro.

No pidan café ahí. Se los traen dulce de una vez, y con un sobre de Splenda que no se entiende si desde la cocina le echan azúcar. Además es instantáneo. Ya es hora, pues, de que hagan café bueno en todas partes en Manizales y que empecemos a respetar la tradición cafetera. 

Me fui a tomar café a Macas Café, un sitio delicioso y lindo. Veo por Twitter que la dueña se llama Carolina. Es queridísima, pone buena música y como le gusta la fotografía, se ven varias bonitas en el sitio. Está bien escondido porque hay que bajar unas escaleras y creo que desde la calle no se ve bien, pero está justo al lado de Cháncharos, otro corrientazo que reseñaré otro día.  El café viene con un alfajor delicioso, pero chiquito, así que recomiendo que pidan otro. Alfajor del nuestro, recubierto de azúcar pulverizada y creo, creo, que leche en polvo. Sensacional. 

Una publicación compartida de Ana María Mesa (@animesa) el