lunes, 11 de marzo de 2013

El matrimonio

Cada rato lee uno artículos y oye conferencias en las que se preguntan y se contestan sobre los motivos por los cuales hay tantas mujeres de más de 30 años solteras.  Mujeres lindas, capaces, estudiadas, inteligentes, simpáticas y solteras.  ¿Y tú tan linda por qué no tienes novio?

  • Que lo que pasa es que los hombres no han podido con estas nuevas mujeres.
  • Que la revolución femenina es la culpable de que las mujeres no se quieran casar.
  • Que como han estudiado tanto se establece una relación de competencia entre hombres y mujeres.
  • Que las mujeres ya no están dispuestas a aguantarse unos hombres como los de antes.  
  • Y que los hombres a su vez no han salido del modelo anterior: yo proveo, tú me sirves.
  • Que las mujeres se han dedicado a triunfar y que eso no les ha dejado tiempo para el amor.
  • Que las mujeres inteligentes no se casan.
  • Que nadie que sea inteligente se casa.
El discurso más asustador que escuché sobre el asunto decía que las mujeres somos homínidos parecidos a las orangutanas, hembras dedicadas a la crianza.  Y que los hombres son como los orangutanes, machos dedicados a esparcir su semilla y condenados por su naturaleza a seguir el impulso irrefrenable de preservar la especie.  Que desde que las orangutanas decidimos estudiar abandonamos el plan de crianza y que eso no le interesa a un orangután que está pendiente de una sola virtud en las hembras: la edad.  No la relación cintura - nalga, ni las curvas, ni la sonrisa, ni la plata, nada de eso.  La Edad.  La edad de la hembra le habla al macho sobre sus posibilidades de tener cría.  Que esto ha ocasionado que actualmente existan un montón de orangutanas solas que no se casaron nunca, que postergaron eso por andar estudiando y que a la hora de querer un orangután ya fue muy tarde.  Pero que además las orangutanas modernas no tienen ni un amigo, ni un novio.  Y que además tampoco tienen muchas amigas.  Ni familia.  Orangutanas solas y muy profesionales.  Que a las que mejor les va están metidas en relaciones en las que la mayor concesión que son capaces de hacer es tener un hijo.  Uno y no más porque más crías no dan tiempo de nada.  Más crías no dan tiempo de progresar.  Y que el futuro de la especie va para hijos únicos de hijos únicos.  Gente sin hermanos, ni primos, ni tíos.  Y que los primos y los hermanos son importantísimos para aprender a relacionarse con los demás, para aprender a negociar, para aprender a no ser torpe socialmente y para ser empáticos.  La conferencia remataba diciendo que de todos los intentos de sociedad que la humanidad ha emprendido esta ha triunfado porque la religión amarró al orangután a una sola unidad familiar y el macho se quedó con la hembra a criar.  Y que la familia es la base de la sociedad.  Que estamos muy equivocadas estudiando y que agarremos al primer orangután que pase por el frente y nos dediquemos a intentar la felicidad.

Cuando oí  esa conferencia ya estaba grandecita, tenía novio y sabía que eso no era definitivo.  Y a pesar de esas advertencias y de que por un momento sentí que debía salir de ahí a amarrar a ese homo sapiens que para el momento me quería, me he comportado como si prefiriera ser una orangutana sola.  Yo siento que no me he casado por nada diferente a que no he tenido ese afán.  Jamás me han hecho una propuesta matrimonial y además los tres novios importantes que he tenido no se han casado tampoco.  Es decir, creo que he dado con gente o que he atraído personas que querían lo mismo que yo de la relación que teníamos.  No es que no me guste, no es que esté muy feliz aquí triunfando sola, no es que no añore compartir mi vida con alguien... es que me quedé pensando que eso no tenía que depender tanto de nuestra naturaleza orangutana, que en cualquier momento se podía uno enamorar y desear compartir la vida con alguien y que eso dependía más de que uno lo deseara y no de que debía suceder antes de cierto límite de edad. 

Yo no creo que haya error posible en este tipo de decisiones.  No creo que casarse sea acertado y estar soltero un error.  Yo no he tomado nunca la decisión de "seguir soltera".  Simplemente es algo que no sé si vaya a suceder.  Que depende de que suceda y no de que yo lo provoque.  Y que de la presión social para resolver eso me libró mi papá con la repetidera de que lo que la gente piense de uno no importa.  Y yo le creí. 

- ¿Y tú tan linda por qué no tienes novio? 
- Por ahora no me gusto con nadie de esa manera recíprocamente, qué hacemos pues.

24 comentarios:

S E B A S T I A N G O M E Z dijo...

Que chimba de entrada, Ana.

Lo que a mi nunca -pero nunca- me ha dejado de parecer raro es ese montonononón de muchachas que siguen y prefieren seguir solteras, o en concubinato, o con tinieblos furtivos. Una de ellas, que es amiga mía y cuyas opiniones son muy confiables me respondió esto según la misma pregunta de por qué tan linda y soltera: Que porque ella se ha matado mucho estudiando para tener un buen trabajo, y ahora que lo tiene y que disfruta de un salario bueno (léase muy decente), no piensa dedicarlo a la manutención de un hogar con hijos, porque ella quiere es estar pasiando en diciembre y comprando cosas en los centros comerciales y dándose gusto comiendo en la calle y yendo a clases de italiano.
Yo también comprendo que eso, al igual que el matrimonio, no es más que una opción. Y que cada quien la toma o la deja. Y estoy de acuerdo con ella. Sostener un hogar es muy caro, si se quiere sostener según el gusto y las comodidades a las que se aspira. Saludos, Ana.

Anónimo dijo...

Mira que acabo de leer un art'iculo en Semana sobre las 'sobrantes' en China, mujeres mayores de 28 y exitosas, que aunque all'a soban 20millones de hombres, ellas no los quieren porque son exigantes. Es tremendo, comentan, la presi'on social, familiar y pol'itica sobre estas mujeres, que con ese mote de 'sobrantes' pretenden hacer que cumplan con una funci'on de reajustar el desbalance demogr'afico, producto de las pol'iticas de abortos y del 'unico hijo. Gente loca.

Anónimo dijo...

me encanto!! aunque te digo... la presión social es de nunca acabar, en mi caso después de tan linda y sin novio siguió y no piensan tener sino uno?? que paso con el hermanito?? hasta que me secaron dando mil explicaciones para mi desicion personal, después de que la cosa no cuajo muy bien entonces siguen con ... tranquila que todavía esta muy joven y puede rehacer su vida, lo que significa que ya no estoy tan linda para andar sin novio? o sera que vuelve y empieza la caceria por buscarle par a uno? bajo esa perspectiva, mi estado actual seria orangutana tirando a joven con cria que por el momento disfruta ver los orangutanes desde la barrera...:)
att JD

Anónimo dijo...

Muy bien que nos reivindiques. Pero tú crees que todas estamos solteras por la mis razones? A mí personalmente me gustaría conocer si las que estamos ya casi en el cuarto piso y seguimos vistiendo santos, ¿estamos a la búsqueda de un tipo de hombre que corresponde al mismo tipo?

Ana dijo...

Gracias a todos por comentar.
Yo no creo que yo esté reivindicando a nadie y creo que hay tantos motivos para casarse o no casarse como gente. Esa se supone que es una decisión personal, pero personal también es que a uno le importe o no lo que se supone que hay que hacer a cierta edad. Yo quería hablar de por qué no me he casado yo, sin intentar resolver el asunto de por qué no se casan las viejas hoy en día... yo eso no lo sé. Si es que hay una tendencia me parece muy difícil de explicar con un argumento y ya, y los que oye uno me parecen facilistas a morir. Ese que dice que es que las viejas estamos viendo a los manes como muy idiotas es el que más me molesta... me parece que son como las viejas queriendo justificar otras cosas menospreciando a los tipos y me choca.
La presión social de verdad que yo no la siento o yo no sé si quedé muy blindada de eso... me vale huevo. Por fortuna.
Ese artículo que cita el primer anónimo era lo que estaba leyendo justo antes de escribir la entrada, qué cosa tan tenaz 20 millones de hombres de más en un país... qué vaina que no me gusten los orientales.
Eso Sebas, ese digamos es un motivo diferente al mío... como para contestarle al último de los anónimos : )
Saludos a todos...

Mónica Palacios dijo...

Imaginate Ana que había escrito un comentario en el iPad y no me lo dejó publicar, y ahora que vengo al escritorio para poder hacerlo resulta que es prácticamente lo mismo que respondés en tu último comentario. ¡Dita sea!
Es decir, estoy de acuerdo 100% con vos, no hay una razón universal para esa situación, así ésta sea tan evidente en tantas partes. No hay una razón única para casarse, ni otra para no hacerlo. Yo recuerdo -y creo que ya te lo había dicho antes- que yo no me pensaba casar ni tener hijos hasta que conocí a mi esposo, y luego de casarme y tener hijos lo que pienso ahora es que hay cosas más graves que cambiar de opinión. Pero igual no se me ocurre pensar que las razones que yo tenía para no casarme o las que tuve para cambiar de opinión (bueno, tal vez enamorarse sí se pueda catalogar como una razón muy generalizada para casarse) se puedan meter en un cuadro de excel, cuantificar y aplicar para todo el mundo.

De otro lado, las razones que da por ejemplo la amiga de Sebas para no casarse y tener hijos las he escuchado antes y siempre me han dado risa. A una amiga que me dijo algo parecido alguna vez --ella lo sintetizó en que era muy egoísta porque quería hacer todas esas cosas-- yo le respondí que eso no era egoísmo sino más bien pobreza. Digo, es que uno con suficiente plata no tiene por qué renunciar a pasear en diciembre, comprar en centros comerciales o ir a clases de italiano. No que yo pueda hacerlo, sino que formar una familia no implica necesariamente la negación de esos placeres.

En fin, Ana, que buena entrada.

Mónica Palacios dijo...

PS. ¡Cómo jode este captcha!

Ana dijo...

Yo también pienso que ese argumento de la amiga de Sebas tiene problemas. Yo, que me sostengo sola, creo que es más fácil pagar facturas entre dos. Tendría uno que dar con alguien a quien definitivamente subsidie en todo para que la relación no sea de ganancia para ambos. El matrimonio como relación comercial o económica da para otra entrada.
Me quedé pensando en lo de la reivindicación. A mí me impresiona que haya que señalar lo obvio. El matrimonio es solamente otra decisión, como dijo Sebas, una simple opción más en en abanico de las muchas que uno puede considerar. Pero es una opción de grandes consecuencias. Si uno quiere tomársela a la ligera o no, eso es personal también, y válido en cualquier caso. Lo que quiero decir es que, como con el día de la mujer, a mí me impresiona que si alguien sale y dice "las mujeres y los hombres somos iguales" haya gente que se sienta reivindicada y necesite oírlo para saber que es verdad. A mí eso me impresiona mucho, mucho, mucho, mucho. Pero es necesario decirlo porque estamos en un planeta que tiene todavía muchos prejuicios y que no se da cuenta de cosas tan obvias como que las mujeres y los hombres somos todos iguales y distintos al mismo tiempo y que el matrimonio es simplemente otra opción y ya. Yo vivo de verdad muy impresionada con eso. Pero debe ser que hay algo que no he entendido de la gente.

Anónimo dijo...

Ana, seguramente lo has pensado, pero a lo mejor no lo has planteado. Es lo siguiente: ¿Cuántas serían los hombres (y también algunas mujeres) que hoy te dirían que quieren casarte contigo, más allá de compartir las plumas del nido, para escucharte cantar y, no es algo de poca monta, para condividir sus economías.

Ana dijo...

Parece que no tantos. ¿Tú?

juanalajirafa dijo...

Me tomo años entender que estar en pareja no es el estado ideal, sencillamente es una opción. Yo, a mis 36 años estoy sola, y creo que he decidido quedarme así. Las razones son de toda índole, pero sobretodo emocionales.

Soy defensora, al igual que Ana, de la idea de que el problema no está en los hombres. Nunca los satanizo ni genralizo. Creo que nos hacen daño y también les hacemos daño: eso es humano. Esa excusa de que le tienen miedo al compromiso o que todos son iguales es facilona y mediocre. Creo que los hombres si han tenido que cargar con muchos lastres culturales, pero reducirlo a eso es subestimarlos y habla muy mal de nosotras las mujeres.

También me he liberado de la idea (nunca muy arraigada, a decir verdad) de que ser mujer, es ser mamá. Nunca he sentido el llamado de la maternidad y por eso estoy convencida que no es algo natural. Es construido y pasa por la voluntad. Y si soy profundamente honesta, muchas veces me parece más fácil (si esa es la palabra adecuada) tenerlo yo sola que en pareja. Pero aún no está dicha la última palabra.

Nunca nadie me ha dicho "tan bonita y sin novio" quizá porque no sea tan bonita, quizá porque no les parece tan raro que no lo tenga. A mi, personalmente, me parece casi ideal.

CosasdeK dijo...

Yo nunca he sentido la desesperación por tener hijos. Tengo amigas que fantasean con eso desde los 15 años. Pero si me quiero casar. La única razón por la cual no lo he hecho es que ninguna de las relaciones que he establecido con manes me han inspirado un : “uy, sería genial compartir un espacio con este sujeto y madurar juntos.” Todas mis relaciones me llevan más a bien a : “What the fuck was I thinking?”

Soy atea pero el rito de matrimonio celebrado con la mediación de cualquier figura (padre, funcionario público, shaman etc) me parece bellísimo. Y de pronto nunca he querido tener hijos porque tampoco he tenido a alguien en mi vida que me inspire reproducción. Es decir, el impulso tipo : “quiero criar una personita con este man y quiero que mi cría tenga ese material genético que tanto me gusta. “

Cuando estaba en la U estudié con personas que quedaron embarazados en la adolescencia y se la pasaban haciendo luto por todo lo que no vivieron y por todos los sacrificios que hicieron. Algunos sentían que esa “pérdida de experiencias” y "el sacrificio" les daba luz verde y “paz y salvo” para hacer cualquier cosa sin siquiera enfrentar un dilema moral. Pero no todos los padres adolescentes terminan con las mismas reacciones psicológicas así como no todos los solteros que van de los early 30´s hasta los early 40´s tienen la misma historia.

PD: sería genial si la familia dejara en paz a los solteros … ufff como joden

Tatiana Luján dijo...

Juana, ¿usté se echa alguna crema antiarrugas? Pa comprar la misma.

Del matrimonio no sé qué decir, excepto que me parece muy difícil compartir todas las decisiones importantes y muchas de las intrascendentes de la vida de uno con otra persona y creo que yo necesitaría estar muy enamorada para no sentirme frustrada y encerrada.
Me parece muy bacano que haya tanta gente que se case, en serio. A mí me parece complicado hasta encontrar amigos para viajar.

Anónimo dijo...

Ay no, mijas,en algo que va más allá de la solidaridad de género, yo insisto en que Ana debe tener al menos el 10 por ciento de sus seguidores en Twitter con ganas de hacer algo para casarse con ella. Por escucharla cantar dentro y fuera del nido, Jajajá.

Ana dijo...

Jajajaja bueno, tengo por lo menos una que se casaría conmigo, qué felicidad. Gracias por la fe :D

juanalajirafa dijo...

Jajajajaja ¡Tatiana, no sea divina! Lo que hacen las buenas fotos :P

Debo agregar además, que sí, a mi también me dan una buena sensación las personas que se casan (no todas, claro). Pero sí creo que hay que ser valiente, la valentía que quizá a muchos nos falta. O más bien, otra valentía. Porque los que nos quedamos solos también necesitamos de eso, y mucho.

Ana dijo...

Sobre los hijos, que fue una cosa de la que no hablé en el post porque no supe cómo acomodar sin sonar como muy cursi, yo lo que pienso es que esa es una decisión posterior al matrimonio o a la vida en pareja y no el motivo para casarse. Por lo menos no en mi caso. Y yo, a diferencia de Juana, si quisiera que si eso me sucede sea en pareja. Pero comparto con Juana que no siento eso como un llamado de la naturaleza.

Sobre el segundo párrafo de Juana... no, yo tampoco creo que el problema sean los hombres, tampoco creo que sean las mujeres, tampoco creo que sea un problema... sin embargo sí creo que hay como una disyuntiva cultura vs naturaleza. Lo voy a dejar ahí porque el asunto me parece complicadísimo.

CosasdeK a mí también me parece fundamental algún tipo de rito, el que sea... como unas palabras mágicas, un abracadabra que me haga entender que quedé comprometida, algo así. Hace poquito se casó una prima mía en NY, como querían hacer rito aquí y no se puede ya (hay una ley nueva que no lo permite) hicieron una cosa bonita con un amigo que dijo cosas divinas y ellos leyeron sus votos, hermoso me pareció eso. Yo quisiera algo así, si llega a suceder.

Tati, sí, el matrimonio es una cosa como muy exigente... pero de la práctica de eso sé muy poquito como para aportar más.

Gracias a todas por venir y comentar. Me hace muy feliz.

Anónimo dijo...

Mis amores, sobre el tema no hay que olvidar que también pasa que con su pareja, una resulta matrimoneándose muchas veces, en esos rituales que en últimas van sellando el lazo de la relación: las duchas juntos, los paseos agarrados de la mano con las amigas y la luna como testigos. Y así sucesivamente. Puestas las cosas así, ¿Díganme, pues, si de verdad, Ana María y todas, no se han casado?

Mónica Palacios dijo...

Ay, Ana, esta entrada --y sus comentarios-- está muy buena para echar carreta.
Los matrimonios son mis fiestas preferidas. No he ido al primero del que no salga piada --claro que yo salgo así de casi cualquier fiesta-- y me parecen hermosos todos los ritos que las parejas hacen para darle seguridad al otro de que cuenta con su amor, incluidos esos tácitos que menciona la última anónima.

Hoy que las leí comentando en tuiter sobre el acoso de los padres para que les den nietos, permítanme aportar mi percepción de lo que mis hijos son para mis papás: un recreo. Viéndolos, me da la impresión de que tener nietos es dos veces más gratificante que tener hijos. Los abuelos pueden permitirles a los nietos todo lo que los papás se ven obligados a negarles si no quieren criar un futuro delincuente o un tirano. Desde esa perspectiva, entiendo el "llamado de la abuelitud".
Ahora, sobre lo que mencionan Juana y Ana de tener hijos y la posibilidad de hacerlo sin pareja, yo pensaría que es una mala decisión, tanto por la parte emocional como por la puramente práctica. Los bebés y los niños demandan tanto, y ese tanto incluye todo: atención, cariño, cuidado, tiempo, paciencia, dinero, voluntad, etc., que son necesarias (mínimo) dos personas para la tarea. Sé que muchas personas asumen la maternidad -- o paternidad-- solteras/os y a ellos les profeso toda mi admiración, pero yo le aconsejaría a cualquier persona que si puede evitarlo, procure hacerlo.

Finalmente, cuando leí lo que piensa Lalu del matrimonio recordé que yo alguna vez sentí algo parecido, el matrimonio me parecía una transacción muy compleja, pero ya desde adentro pienso que lo complicado era pensar la convivencia con base en modelos ajenos, y esa es una de las cosas que solo se aprende viviéndola, uno tiene que construir su propio modelo de convivencia. Que funcione o no, que sea sencillo o complejo, depende de uno; bueno, de dos. Y no creo que el matrimonio, por ejemplo, se trate de tener que compartir todas las decisiones con la pareja, uno tendría que casarse con alguien que tome las suyas propias y le permita a uno hacer lo mismo, pero a la vez saber que si quiere ayuda para decidir algo, cuenta con su ella.

Andrés Salcedo dijo...

Comentarios sueltos, un rant que llaman por ahí.

La ceremonia como tal sé que no la quiero vivir; no hace parte de mis creencias así que no tiene significado para mí. Eso normalmente hace parte del "sueño" que construyen muchas veces y seguro llega a ser diferencia irreconciliable o frustración perenne.

El compartir las bobadas, las deudas y los problemas es la parte más importante y por eso es la más difícil. Cuando todos creyeron que yo ya había encontrado con quién, terminé llegando a los 30 solo. Me costó miles de kilómetros de viaje entender (o recordar) que solo también estaba bien, que para tomar las decisiones que llaman importantes en la vida es mejor no tener que pensar en alguien más (sí, hay que ser un poco egoista a veces) y que la nostalgia que a veces da de lo que no se tiene es una forma de rasquiña que le da a uno en donde estaba habituado a tener a alguien cerca.

A veces dicen que uno está condicionado por las cosas que vivió en la infancia, con lo que lo rodeó a uno. Si uno tiene iniciativa, está luchando constantemente para ser mejor que eso. Además, yo creo que la lucha se extiende a lo que decidió uno mismo más adelante. A cómo uno decidió ser de cierta forma y cómo eso dificulta cubrir expectativas ajenas si las decisiones de uno lo alejan del lugar común y de el imaginario social. De por qué andas tan solo, de en serio no vas a volver con la muchacha esta con la que todos te vimos feliz, del qué vas a hacer con tu vida entonces, del como estás solo entonces andas buscando comértelas a todas. Y así. Porque la presión social va parejo pa todos.

Es que ni la cosa de pensar en hijos y en no tenerlos tan viejo pa disfrutarlos, blablabla. La "curiosidad" la quemé con los sobrinos y la obligatoriedad de la descendencia la veo en blanco y negro. Eso a veces es sueño, a veces es curiosidad, a veces es vivir cosas a través de otra persona a la que le puede uno encaminar la vida (ah, qué gran error creer eso).

Igual, en cualquier momento encuentra uno que es conveniente ceder en la comodidad propia porque, en promedio, sale mejor la comodidad conjunta con alguien más y ya todo esto es carreta. Mientras tanto, qué más da. Aguantarse la presión y disfrutar de lo que uno guste en el camino.

Y ya, eso me dio a pensar este post.

Ana dijo...

El comentario de Mónica me hace pensar en algo, asustadorcito también, que leí en alguna parte. Según lo que leí los hijos son para los padres un segundo impulso en la vida, un montón de leña para el motor de la pregunta existencial "qué estamos haciendo aquí", y los nietos para los abuelos lo mismo, el tercer impulso para responder a lo mismo. Eso me da susto porque como no los tengo y a veces me siento tan "yo a qué fue a lo que vine" me pregunto si la ausencia de respuesta no estará relacionada con eso.

Sobre los hijos además pienso que eso es para gente joven por el simple hecho de que eso es agotador... no es lo mismo ser papá a los 20 que a los 40. La naturaleza es sabia.

El comentario de Nelson me encanta. Me gusta mucho que los manes digan "a nosotros también nos duele, a nosotros también nos joden" y que se alejen de la pose de machos. Voy a lanzar una hipótesis pero yo creo que hay un cambio cultural que sí ve uno en manes más jóvenes y que voy a decir que son como más inteligentes emocionalmente y eso los hace más bonitos. Me parece a mí.

Ana dijo...

Ah, sobre una cosa que dijo Andrés (Nelson): Yo sí creo que los ritos son fundamentales, todos. Los grados, los nacimientos, las muertes, los matrimonios... los ritos ayudan a procesar los cambios. Para mí son fundamentales.

Sandra dijo...

A mí me parece que es muy importante poder realizarse como persona individual, conseguir sus cosas, gastarse la plata que se gana en lo que se desea sin pedir permiso ni opiniones, pero también es importante que las mujeres sólo por orgullo digamos que no necesitamos ni queremos a alguien en nuestras vidas, pues hay un momento en la vida en la que eso se necesita y hay que pensar también que la todo cambia y no siempre se será joven y las necesidades no siempre serán financieras, no me imagino uno a los 80 años queriendo salir de compras y rumbiar o andar con uno y otro .... Pienso que no hay que ser tan radicales a la hora de hablar de estos temas. Yo cuando tenía como 25 años quería ser la dueña del mundo y no contar con nadie en mi vida pero a los 30 años conocí a un hombre maravilloso con el que he podido construir muchas cosas que sola no habría podido, en algún momento pensé que no quería traer hijos a vivir en este mundo horrible y Dios me dió la oportunidad de tener un hijito que llena mi vida y he tenido la oportunidad de darle una vida tranquila y enseñarle que se puede vivir bien sin hacer daño a nadie ... Sueño el día en que pueda mirar hacia atrás y ver todo lo que he obtenido. Las niñas que están solteras y quieren seguirlo siendo un tiempo más .. háganlo que no está mal pero no se cierren a las posibilidades que la vida les brindará y si llegan a cambiar de parecer no les de miedo arriesgarse, a pesar de todo lo que la modernidad ha traido seguimos teniendo la misma esencia y la historia se repite de generación en generación.

Ana Mesa dijo...

Sandra, nada tan normal, y muchas veces positivo, como cambiar de opinión. Y tampoco hay necesidad de andar explicándole a todo el mundo por qué fue que uno cambió de opinión. Yo también a los 25 años hablaba con mucha seguridad de cosas que ahora pienso completamente distintas. Ningún modelo, sin embargo, porque a uno le haya funcionado hay que imponérselo a los demás. Es importante reconocer que cualquier estilo de vida que la gente decida tener es válido: soltero, casado, brincando de lado a lado mientras se tienen 80 años. Lo importante es tener el derecho a escogerlo. Gracias por pasar, leer y comentar.