viernes, 30 de diciembre de 2016

42 toros

Esta semana que viene morirán 42 toros en Manizales y, como siempre, empiezan en redes sociales las discusiones sobre la moralidad/inmoralidad, conveniencia/inconveniencia, feúra/belleza de las corridas de toros.

Dejó de interesarme esa discusión. Dejó de preocuparme el sufrimiento de los toros desde que comprendí que no hay tal. Que sufrimos nosotros porque tenemos consciencia del sufrimiento. Pero que para ellos eso es y ya, sin carga moral, sin juicio de valor, sin reflexión sobre si debería ser o no.

Dejó de interesarme también porque La Vida no me parece un  bien mayor que deba ser protegido a toda costa. La Vida, como dice George Carlin, empezó hace muchos siglos y continuará durante muchos más y no depende de una circunstancia particular, ni de un individuo particular. Y si lo que debe preocuparnos son las especies y no los individuos entonces tampoco hay argumento ahí, porque para preservar la existencia, como especie, de los toros de lidia lo mejor que puede pasar es que las corridas de toros no se acaben. Aunque creo que se acabarán y con ellas disminuirán los individuos de esa especie porque al parecer no sirven para nada más.

Dejó de interesarme porque me parece una causa tonta comparada con otras, porque uno privilegia las discusiones que da y porque, no sé cómo, no sé si a causa de los antitaurinos exclusivamente, pero creo que sobre todo por ellos, me empezó a parecer más importante dar peleas por la gente que por los animales. Porque me agotó ese discurso moral que al parecer nos va a llevar a que sea ilegal matar cucarachas.

Dejó de interesarme porque escuché a algunos taurinos explicarme estas cosas, y aunque no vamos a ponernos de acuerdo sobre la belleza que hay ahí, puedo entender que ellos la vean.

Dejó de interesarme porque en este mismo blog, en una entrada anterior, alguien comentó: "La tauromaquia es un pequeño incidente en un planeta pequeño de una galaxia pequeña en el que una criatura mata a otra por diversión y la otra muere para divertir. A nosotros también nos torean, nos pican, nos clavan la banderilla, boqueamos en la arena, nos despedimos del público y ya está. Dentro de 100 años tan muerto estará el toro como el torero".

Eso sobre todo. A nosotros también nos torean, nos pican, nos clavan las banderillas, boqueamos en la arena, nos despedimos del público y ya está. Salud por esos 42 toros, que se encuentren con toreros diestros y que mueran dando grandes faenas, no me preocupa más.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Amor propio

Creo que imaginaba que el amor propio actuaba como algo parecido a una fortaleza, o una virtud, o a un tipo de fuerza interna que impedía que algo te dañara. Tal vez por eso uno se la pasa cultivando una actitud fuerte: carácter, personalidad. Algo que parezca amor propio. Una confianza de mentiras parada sobre seguridades inventadas.

Pero me parece que el amor propio es otra cosa. El amor propio sabe que uno no es tan fuerte. Sabe que puede lastimarse. Reconoce que no puedes dejar entrar a nadie a patear los tarros porque resultarán abollados. El amor propio no es osado, no es arrogante, no se arriesga, no se expone. No te pide que te pares ahí a que te den tres golpes para que veas que no duele. Para que quede claro que qué gran amor propio el que tienes. Te pide que te cuides de que te duela. Te advierte que puede doler. Y cuidarse muchas veces se parece más a huir que a demostrarse pendejadas. El amor propio no se pone con que "mira tan fuerte que soy", "que tan macho que me pongo", "que tan duro que devuelvo el golpe".  El amor propio no tiene que demostrarle nada a nadie y si para cuidarse tiene que huir no teme que lo juzguen por hacerlo. Que tan flojo, que tan débil su amor propio. 

Sí es una fuerza, pero nace más de las debilidades que de las fortalezas. No se esmera por esconderlas, las reconoce. Y duele. Se supone que uno sabe esto, o lo sabe en abstracto, pero tal vez no cómo actúa. Lástima necesitar repasos. 

lunes, 31 de octubre de 2016

No es fácil

El amor no es fácil. Uno se pregunta "por qué no me para bolas si yo creo que le gusto" y ese es un análisis muy simple. Y la gente no es simple. Pueden ser miles de cosas que además no solemos decirnos. Si hubiera dicho "es porque sos muy bajito y muy romántico para mi gusto" de pronto él hubiera dicho "eso no es lo único que puedo ser y además tú no eres tan alta... ni tan práctica" y quién sabe, nadie sabe.

Entre los prejuicios, los miedos, las culpas, los complejos y las historias individuales, nada simples, se nos enreda y se nos embolata mucho sexo. Y mucho amor. Qué pesar.

domingo, 25 de septiembre de 2016

María Carolina y Raúl me invitaron a escribir mis motivos por el Sí. La verdad, tenía mucha pereza de hacerlo. La mayoría del tiempo quiero votar Sí y que cada quien vote como quiera. Además no sé cuántas columnas, estados, tuits y servilletas hemos leído con motivos por el Sí y por el No, una entrada de blog adicional no hace ninguna diferencia. Y además siento que tengo muchos motivos y no sabía cómo resumirlos, para no hacer algo demasiado largo o demasiado corto que finalmente no fuera claro.

Pero cuando Humberto de la Calle dijo, aquí en Manizales, que en el viejo Caldas es donde más fuerte está el No a pesar de que ya no tenemos guerra, y cuando dijo que eso obedecía a una lógica contraintuitiva, pero lógica al fin y al cabo, pensé que mi motivo más grande para votar Sí, es precisamente que vivo en esa Colombia del posconflicto.

Voy a votar Sí en el plebiscito porque quisiera que todo el país viviera algo como lo que pasa en Caldas y Manizales.

Caldas y Manizales no son perfectas. Tenemos muchos problemas, el más serio, desde mi punto de vista, la corrupción. Ahí hay un montón de asuntos pendientes que dan cuenta de eso: Aerocafé, el Cable a Yarumos, el Macroproyecto San José, etc. Y tenemos otros problemas sociales: inequidad, consumo de drogas, microtráfico, etc. Pero desde 2008, de acuerdo con lo que han dicho las autoridades, no hay guerra acá.

Eso no quiere decir que no haya rezagos de la guerra. Hay extorsiones, hay secuestros, hay pagos de vacunas, pero no como antes y no por grupos alzados en armas, lo que da la oportunidad de tratarlos como delincuencia común y procesarlos como delincuencia común.

Y de todas maneras, con todo lo que está pendiente, en Caldas y en Manizales vivimos en otro país.

Otro país que es Colombia después del conflicto. Otro país que pudiera ser Colombia después del conflicto. Un país que piensa en la corrupción, en el microtráfico, en la salud pública, en el campo y no en el frente 47 de las Farc comandado por alias Karina ni en los paramilitares comandados por Ramón Isaza.

Me gusta lo que pasa en el campo en Caldas. La Secretaría de Agricultura tiene un programa que se llama Origen Caldas para mercadear productos agrícolas con valor agregado, ya han hecho exportaciones conjuntas para mandar aguacate, chips de plátano y chocolate a otros países. Y el Comité de Cafeteros tiene programas de Cafés Especiales en varias partes del Departamento que son insumo para multinacionales como Nescafé. Sobre eso tengo dos convicciones que me parecen fundamentales: que puede hacerse porque aquí no hay conflicto armado y que eso es lo que hay que hacer.

Voy a votar Sí en el plebiscito porque aunque sé que los acuerdos no son perfectos, aunque estoy convencida de que no son la solución a nuestros problemas, sí creo que son el marco para darle oportunidad a otra cosa. Porque creo que tenemos que ensayar algo distinto para solucionar el mismo viejo problema.

Estoy convencida de que el reto es grande y que nada de lo que dice ahí será fácil de implementar, que quedarán saldos pendientes y que tal vez haya cosas que no logremos. Pero se trata de procesos, de cambios muy lentos a los que por lo menos hay que darles una oportunidad.

Sin embargo, creo que en Caldas, que vamos un poquito más adelante, hemos demostrado que sí se puede hacer. Lo que sea que haya pasado acá lo hemos hecho nosotros, gente de Colombia, colombianos. Los que se supone que no servimos para vivir en paz, los desesperanzados y cínicos que se supone que no podemos hacerlo mejor.

Sí podemos hacer un país mejor. Aquí lo hemos demostrado. Hay que empezar por creer que sí podemos, de lo contrario nunca va a ocurrir.

martes, 16 de agosto de 2016

Preguntas para deportistas

No sigo mucho los deportes y menos al periodismo deportivo para atreverme a decir nada sobre si es bueno o malo. Lo que sí he visto en Twitter, donde claro, nos quejamos por todo, todo el tiempo, es que, al parecer, las preguntas que les hacen a los deportistas no son las más brillantes que uno vea en el periodismo, en general. 

Preguntar es, para mí, una de las cosas más difíciles del periodismo. No solo uno tiene que tener alguna inquietud, duda, conocimiento, sospecha, etc. sobre el tema que se propone indagar, no solo es necesario que esas dudas o inquietudes sean sinceras, que respondan a algo que uno piense que al público pueda interersarle saber, sino que además es necesario que queden bien formuladas para que la gente conteste lo que uno está preguntando y no otra cosa. 

Esta mañana, después de ver un texto en el que Caterine Ibargüen se quejaba de las preguntas que le hizo un reconocido periodista deportivo, se me ocurrió proponer que hiciéramos una lista de preguntas para deportistas y familiares de deportistas, este es el resultado. 

Para deportistas:

1. ¿De qué quiere hablar? (@palabraseca): La puse de primera porque Andrés propone que se haga antes de comenzar cualquier entrevista. Orienta al periodista sobre los temas que puede tratar y también puede ayudar a elaborar las preguntas incómodas. Eso no quiere decir que el deportista oriente la entrevista, pero puede ser que le dé datos que el periodista desconoce.

La anécdota de Andrés para sustentar esta pregunta me gusta: 

Cuenta que una vez le preguntó a Jackson Martínez eso mismo, ¿de qué quiere hablar?, y él le contestó "¿ya habló con Falcao?". Andrés entonces le preguntó cómo se sentía viendo toda la atención centrada en Falcao y su lesión y no en él que iba a ser el primer delantero de la selección Colombia. Dice Andrés, y yo le creo, que con esa pregunta Jackson Martínez soltó las mejores respuestas. 

Primera conclusión muy importante de esta entrada: para hacer buenas preguntas es necesario saber sobre el tema que se va a preguntar.

A continuación siguen las respuestas al tuit en el orden en que llegaron separadas para los deportistas y luego para los familiares.

2. Pensando en alguien que no sabe nada sobre su deporte, ¿cuáles son las competencias más importantes para su práctica? (@pcastano)

3. ¿Qué tanto usa herramientas tecnológicas en su preparación? (Video de alta resolución, análisis estadístico, túnel de viento, etc.) (@PabsNYC)

4. ¿Colaboraron con el proceso de diseño de sus uniformes? Si no, ¿qué les agregarían? (@dianalunareja presionada por mí para que hiciera alguna pregunta sobre vestuario).

5. Durante su preparación, ¿cuál es el método de estudio de sus contrincantes?, ¿cuáles errores tuvo que corregir para esta competencia? (@SandSuarez)

6. ¿Ha tenido apoyo durante su formación como deportista de alto rendimiento o tiene un trabajo paralelo para sostenerse? (@irenerd)

7. Cuénteme de su familia, ¿quién lo llevaba a los entrenamientos cuando comenzó?, ¿cómo era esa época? (@marthagalvis)

8. ¿Qué se hace en un día en los juegos olímpicos con competencia y sin competencia? (@mariagiraldo)

9. ¿Cuál cree que es el mayor acierto y desacierto de las organizaciones gubernamentales al promover y apoyar la práctica de su deporte? (@elosodelhouse)

10. Para los practicantes jóvenes de su disciplina, ¿en qué se deben enfocar, a quién hay que ver y qué deben sacrificar? (@maxtor11)

11. ¿Cuántas horas por semana entrena?, ¿cada cuánto descansa?, ¿qué disciplinas cruza?, ¿cuánto come?, ¿cuánto duerme? (@RaJHeP) (similar a esta propusieron @ortegagomez y @hechadepecas)

12. ¿Qué agüeros tiene antes de una prueba?, ¿qué disciplina es la que menos le gusta?, ¿qué parte de su entrenamiento le gusta más? (@RaJHeP)

13. ¿Un deportista de su nivel cómo se distrae', ¿qué tanto le está permitido tomar, comer, etc.?, ¿cómo es su rumba, dónde conoce chicas/chicos? (@pmartinezsilva, formulada entre él y yo) (similar a esta propusieron @ortegagomez y @hechadepecas)

14. ¿Qué consejo les daría a jóvenes deportistas que quieran triunfar en esta categoría? (@dianalunareja)

15. Para alguien que no conoce su deporte, cuéntele qué es lo que lo emociona a usted de practicarlo. (@dramirezf, reformulada por mí)

16. ¿Qué apoyo recibió para convertirse en medallista?, ¿la suerte jugó algún papel?, ¿cómo? (@apelaez1)

17. ¿Cuál es la parte de su deporte que la gente menos entiende?, ¿cuál es la idea equivocada más común en el imaginario colectivo? (@PabsNYC) 

18. ¿Qué siente al pensar que quien quedó de último no tendrá dinero, casa, fama ni gloria y que tal vez arruinó su vida? (@r_abdahllah)

19. Asumir la victoria o el fracaso son retos importantes, ustedes están muy expuestos emocionalmente, ¿recibe apoyo psicológico?, ¿de qué se trata? (@Tefa_) 

20. ¿Qué literatura recomendaría a los periodistas deportivos que cubren los juegos olímpicos para que tengan información sobre su disciplina? (@marthagalvis)

21. ¿Considera que tiene potencial para llegar al podio en las próximas competencias?, ¿qué necesita para lograrlo? (@jbedoyam)

22. ¿Qué ha aprendido de los demás competidores? (@ambasconzeta)

23. ¿En algún momento pensó en competir en representación de otro país? (@estiliana_dv)

24. ¿Cómo les cambia la rutina cuando hay una lesión o una gran pérdida de por medio? (@SandSuarez)

25. ¿Hay algún valor en practicar deporte que debiéramos tratar de integrar a nuestras vidas quienes no hacemos deporte y que usted crea que contribuya a que seamos mejores personas? (@elosodelhouse, reformulada por mí).

26. ¿Cómo conoció a su entrenador?, ¿dónde le diría a un cazador de talentos colombianos que busque a los futuros medallistas? (@ambasconzeta)

27. ¿Qué tal importante es la fortaleza mental en su deporte? ¿Cómo trabaja para fortalecerla? (@carloshache)

28. ¿Cuáles son las características de un buen deportista? (@hechadepecas)

Para los familiares de los deportistas:

29. ¿Cómo es ser el familiar de un deportista reconocido? Buscando anécdotas, cómo los afecta en su cotidianidad. (@elpalabrista) (@cucharitadepalo formuló una similar a esta)

30. ¿Cuántas veces ha tenido que pedirle enfáticamente a su familiar deportista que pare y descanse? (@SandSuarez)

31. Es seguro que su hijo o hija deportista es ejemplo para miles de niños, ¿qué consejos podría darles para animarlos? (@wdelbar)

32. ¿Cómo han cambiado las dinámicas familiares desde que su hijo/hija se convirtió en un deportista de alto rendimiento? (@SandSuarez)

33. ¿Ve a su hijo/esposo/etc. en los próximos olímpicos o le aconsejaría que parara ya su carrera? (@emmanuellevz)

34. ¿Cuál es ese momento de la infancia en que usted notó que su hijo/hija empezó a buscar ser un gran deportista? Tras esa pregunta sería bonito indagar qué tipos de juegos les gustaba siendo niños, tal vez tenga relación con su deporte. (@wdelbar)

35. Decidir apoyar a su hijo/hija económicamente como deportista de alto rendimiento es una decisión familiar difíci, ¿recuerda el momento en el que decidieron hacerlo?, ¿esto respondió a una razón en particular, un consejo, un pequeño triunfo, etc.? (@SandSuarez)

36. ¿Qué tanto ha obrado la genética en su hijo, son ustedes una familia de deportistas? (@CarlosNovaLpez, reformulada por mí)

37. Si tienen más hijos, ¿cómo hacen para que todos reciban la misma atención en sus gustos, carreras y aficiones? (@SandSuarez)

38. ¿Cómo veía la familia el deporte como profesión antes de que su hijo/hija decidiera que a eso iba a dedicarse todos los días de su vida? (@drayru)

39. ¿Cuando su hijo comenzó usted le veía futuro? (@irenerd)

40. ¿Qué le aconsejaría a otros padres que pueden tener un deportista de alto rendimiento en sus casas? (@danielpab) (Una similar a esta formuló @cucharitadepalo)

41. ¿Qué consejos le dio a su hijo/hija para lidiar con el fracaso, cuya sombra es tal vez más recurrente en el deporte que en otras profesiones? (@CarlosNovaLpez)

42. ¿Cómo es el acompañamiento familiar para su hijo/hija, qué papel ha jugado la familia en su carrera deportiva? (@cucharitadepalo)

A pensar de que lo pregunté específicamente y de que muchas de estas preguntas pueden hacerse en ese momento, solo llegó una pregunta específica para el momento del triunfo o el fracaso. Sin conocer lo suficiente, diría que es el momento más sensible del periodismo deportivo, falta aportar preguntas en ese sentido, aunque muchas dependerán también del juego o de la competencia que se acaba de llevar a cabo. Si algo yo sugeriría preguntar en ese sentido y evitar el "cómo te sientes con este triunfo", "cómo te sientes con este fracaso" que es como la fácil. 

43. ¿Qué decisión gubernamental habría permitido que usted tuviera el desempeño que soñaba en la prueba de hoy? (@samuelescritor)

En otras colaboraciones:

Preguntar por el plebiscito. Dice @mitiatere que poco hablan los deportistas sobre estos otros aspectos de la realidad nacional. Tiene razón. Sería bueno saber cómo van a votar James o Rigoberto Urán en el plebiscito, qué susto. 

¿Qué se siente andar por la vida con 0 % body fat?, ¿es tan maravilloso como parece?, de @CosasDeK para la sección de estilo de vida. 

¿Cree usted que hay una física más allá del modelo estándar y que el problema de la materia no observable se resolvería con ella?, de @pcastano para deportistas que también estudien física cuántica. 

Entre el emergentismo y el enactivismo, ¿cuál considera la postura que mejor explica su desempeño en la disciplina?, de @pmartinezsilva, para deportistas que lean mucho no sé de qué. 

También sugirió @SandSuarez que a los familiares les digamos: "Sabemos del esfuerzo económico y anímico que ustedes han aportado, no les queremos preguntar nada, solo decirles gracias". 

Ahí les quedan. 

lunes, 1 de agosto de 2016

Corazón loco

No te puedo comprender
Corazón loco
No te puedo comprender ni ellas tampoco
Yo no me puedo explicar cómo las puedes amar
Tan tranquilamente
Y yo no puedo comprender
Cómo se pueden querer
Dos mujeres a la vez
Y no estar loco

A veces te entra una lucidez y te empiezan a parecer ridículas las categorías que nos hemos inventado para tratar de entender el mundo. El mundo es una sopa difícil de asimilar, y entonces, para hacerla un poquito más entendible, hemos querido acomodar esa sopa en una cuadrícula. Y nos agarra un ánimo clasificatorio más peligroso que el ánimo conquistador. Aunque clasificar debe ser otra forma de conquistar el mundo.

Y hemos querido clasificar al amor. Acomodarlo en cuadritos. Categorizarlo todo y decir "esto es así y no asá" y ya estuvo y no se reflexionará más.

Y entonces aparece otra casilla y dice "falto yo, miren bien que falto yo".

No tengo ni idea cuándo leí u oí sobre el poliamor por primera vez, (a veces esta casilla y este nombre también me parecen ridículos para tratar de representar lo que somos). Lo que sí creo recordar fue la primera vez que sentí que amaba a dos personas al mismo tiempo. Y no estar loca.

Lo que he terminado por pensar es que el amor es infinito, que como cualquier otro sentimiento puede sentirse por cualquiera, en cualquier momento. Que tiene matices, intensidades, formas. Que es sobre todo un interés. El interés de cuidar, el interés de que sea recíproco, el interés de compartir tiempo, el interés de sentirse bien, el interés de hacer sentir bien, etc. Que uno puede sentir eso por el papá de una manera y por la mamá de otra muy distinta. Que se puede sentir por desconocidos. Por hombres y por mujeres. Que a veces queremos que sean nuestros amigos y a veces queremos que sean más cercanos. Analizar a qué se debe ese interés no tiene mucho sentido, se siente y ya está.

Y que tenemos mucho miedo de salirnos de las clasificaciones que hemos encontrado. Cada nueva casilla que le sale al amor ha tenido que luchar para ser reconocida. El amor entre personas de diferentes razas. El amor entre personas de diferentes credos. El amor entre personas del mismo sexo. El poliamor.

Cuando hablo sobre ese último con personas que apenas se enteran de que se nos había quedado otra casilla por fuera del ánimo clasificatorio me doy cuenta de que algunos piensan que es una categoría para la libertad sexual. "Lo que quieren es seguirse comiendo a todo el mundo, aunque estén en una relación", "son personas a las que les falta compromiso", "no quieren perderse la variedad que el mundo ofrece". Y un poco sí, pero en primer lugar esa variedad no es solo sexual y en segundo lugar eso no tiene por qué ser contrario a estabilidad o seguridad.

También creen que en este tipo de relaciones sentirían más celos, y que por lo tanto crecería la ansiedad. Creen que van a perder la seguridad que otorga el "tú para mí y yo para ti". Como si darnos libertad sexual se enfrentara al sentimiento de seguridad. Como si fueran contrarias. Y esa me parece una idea un poco triste sobre el sexo, que es realmente lo que quería venir a decir aquí.

Me pregunto si nunca han sentido que aman a dos personas a la vez. Me pregunto por qué se oponen a una idea que nos da la oportunidad de vivir más intensamente en el sentido de que nos permite ser más lo que somos: una sopa, no una cuadrícula.

Me pregunto cuántas casillas nos falta por encontrar.

lunes, 25 de julio de 2016

De mi hermana

A raíz de esta noticia mi hermana escribió un mensaje en su muro de Facebook que quiero reproducir acá.

A veces cuando hablo con ella siento la frustración que le produce el ejercicio médico en medio del Sistema de Salud de nuestro país y siempre me pregunto cómo puedo ayudarle. Por eso lo transcribo aquí, para que tenga un poquito más de alcance una reflexión suya que me parece que tiene toda la pertinencia. Me recuerda otro texto que leí hace días sobre otra cosa, en donde decían que cada vez parecemos menos dispuestos a entender que a pesar de todas las medidas que podamos tomar los accidentes no dejarán de existir y que parece que perdimos la capacidad para entender eso.

Aquí va:

"Lo más seguro en el ejercicio de la medicina es que nos vamos a equivocar, no una sino varias veces, sufrimos con esta idea y sobre todo con las consecuencias de nuestros errores, imagínense cuánto, pero aún así seguimos porque sabemos que son muchas mas las veces en que las cosas salen bien y nuestro trabajo ofrece alivio. Me he equivocado, seguro, pero eso no me hace criminal, mis colegas, amigos, familia y pacientes pueden dar fe de eso. Desafortunadamente y también por culpa nuestra, se tiene la falsa idea de que somos dioses y que el acto médico tiene que garantizar resultados. Error, es imposible. Aunque hagamos todo bien esta no es una ciencia exacta, no todo esta dicho en medicina, hay matices, criterios, circunstancias, probabilidades muchas y certezas pocas. No hay enfermedades sino enfermos, cada uno diferente del otro. No hay tablas, aplicaciones ni ecuaciones para resolver las dolencias particulares. Trabajo, estudio y me esfuerzo todos los días para minimizar el riesgo del error, pero sé que tarde o temprano va a volver pasar. Condenas como esta nos atemorizan e indignan, desconocen el riesgo inherente de nuestro oficio, nos deshumanizan y desaniman, sobre todo cuando al final muchas de ellas surgen del ánimo lucrativo de terceros, ni siquiera del directamente afectado. No hay garantías en medicina, ¿maluca la noticia? Si, pero así es. No somos infalibles, la única garantía es que de corazón y con la razón hacemos todo lo que esté en nuestras manos para ayudar. Mi solidaridad con el colega".

Toda mi solidaridad con Julia.