domingo, 20 de abril de 2014

Ocho personas

La verdad es que solo recordé a la abuela Alba cuando había que pensar cómo nos íbamos a acomodar en el carro para irnos y para regresar. Cuando había que pensar en asuntos que pertenecen a la logística de las cosas, más que al disfrute de las cosas. Sentí un poquito de culpa cuando se lo confesé a mi mamá, pero dijo que también se acordó de ella cuando pensó que había que llamar a decirle que la íbamos a recoger. Aunque seguro mi mamá la recuerda mucho más. Pensando en eso caí en lo otro, ese fue el primer paseo familiar sin abuela.  Restando: ella, el abuelo, la tía Ángela y todos los primos que viven lejos... Quedamos pocos. No me gusta esta diáspora de las familias por el mundo y ese verse con la gente por etapas. En agosto viene Natalia. Vamos a ver si en diciembre puede venir María Antonia con Álvaro. Santiago, Andrea y las niñas están decidiendo cuándo pueden venir. Camilo regresa en mayo. María Paula viene fácil porque San Pedro de los Milagros o alguna parte del norte de Antioquia queda allí (queda en la porra). Lina también porque Bogotá por lo menos es el mismo país. Marce, Ale y los niños vienen el viernes. Julia regresa del todo en diciembre... —¿Si va a volver a vivir en Manizales? Yo no creo. —Sí.

Ahora la familia está compuesta por ocho personas.
Queda más tiempo para leer, eso sí.

miércoles, 16 de abril de 2014

Descontrol

No me definas, no me digas quién crees que soy, no me llenes de ideas sobre la idea de mí. Y yo no te digo lo que pienso de ti. Ni que creo que eres así o asá y tú no me dices que cómo soy de esto o aquello. Y nos dejamos para que podamos ser a veces todo lo contrario de lo que creemos que somos, que cuando uno le dice al otro lo que cree que es le limita las posibilidades de ser. Déjame yo soy, y sé tú. Y amemos la sorpresa que somos a veces.

lunes, 14 de abril de 2014

Cálculos

Como esos malabaristas lanzacuchillos que ponen a su ayudante amarrada contra una pared que gira y le lanzan navajas esperando no lastimarla. Como hacer el ejercicio y buscar la respuesta al final del libro para comprobar que uno fue impreciso y solamente estuvo cerca. Como dar un paso para saltar un charco y quedar a medio camino todo lleno de pantano. Como cantar sin haber ensayado y confiar en que el del piano sepa acompañarte toda la canción. Como depositar una responsabilidad: lo digo y ahora este problema no es solo mío, mire a ver qué hace usted con esta información... Algo, usted tiene que hacer algo. Es egoísta, pero no le queda a uno otra opción:

Te amo.
... No, yo todavía no.

martes, 8 de abril de 2014

Sola

Me subo al carro, prendo la música, canto.  Busco la vía que me saca de Manizales.  Se me olvidó echarle gasolina al carro.  Creo que tengo suficiente, más adelante busco una bomba.  Olvidar eso, Ana María, ahí estoy pintada.  Como no hay nadie que me regañe yo me encargo.  Me perdono ese descuido y pienso que no sé si con lo que tengo en el tanque alcanzo a llegar a Riosucio, voy a calcular que sí porque es el pensamiento más práctico.  Es viernes y hay muchos camiones.  Adelanto camión tras camión tan rápido como puedo.  Resulta ser muy despacio, hay que poner cuidado.  No me importa, no tengo afán, voy sola, no estoy en competencia, a quién le importa.  Sigo cantando... Canto más duro... Saco la mano por la ventana porque ahora interpreto las canciones, no solo canto.  Repito una canción hasta que sale como me gusta, la repito hasta el cansancio.  Me gusta esto del carro solo para mí, la carretera solo para mí, el pelo alborotado porque llevo las cuatro ventanas abiertas.  La libertad se debe parecer a llevar las cuatro ventanas abiertas y el pelero alborotado.  Paro en la carretera porque ya me eché a la pena, no voy a llegar temprano.

Riosucio ya empezó la fiesta y yo no he comido para poder emparrandarme con ella.  Como y me voy a sentar en las escalas del atrio de la iglesia, justo al frente del centro de la tarima donde se presentarán varias agrupaciones riosuceñas esta noche.  Otra cosa buena de estar sola, pienso, es que es muy fácil conseguir un buen puesto para una persona.  Me converso: linda la música; el señor del guitarrón es el único de este grupo que saluda al público cuando terminan cada tema; los cuatro integrantes de este grupo se ven lindos desde acá, seguro de cerquita no son ni la mitad de guapos, así es siempre; este del báculo que va conversando con todo el mundo tiene que ser uno de los locos del pueblo... Y mirá otro, ¡ah! este camina parado en las manos, ¿está borracho?, admirable, gran proeza.  Mirá ese tipo, el morenito, ¿está como lindo? Está como lindo ¿Viene para acá?  Viene para acá, disimulemos.  Ah, conoce a las de adelante.  Noooo, pero qué simpatía, qué alegría, qué empalague.  Ya no me parece tan lindo, qué pereza tanto dulce.

Llegaron las dos personas que conozco en este pueblo.  Sin saberlo quedé sentada en medio de un montón de amigos, qué buen cálculo, Ana María.  Mucho gusto, Don César.  No, no quiero tomar ahora, Don César.  Está bien, claro que le recibo un aguardiente, Don César.  Después de que le dije que no la primera vez usted sabe que lo único que necesitaba era que me insistiera otro poquito.  ¿Otro? Otro. Ah, conocemos también al morenito empalagoso.  Mucho gusto.  ¿Otro aguardiente, Ana María?  Otro.  Me conversa el morenito.  Ya no me parece que sea tan empalagoso.  Con este montón de trago seguro la simpatiquísima soy yo y ni me importa, ni me doy cuenta.  No tengo con quién verificar esta información pero yo creo que nos gustamos.  

Me queda el resto del fin de semana, sola, para comprobarlo. 

lunes, 31 de marzo de 2014

¡Mirá la hora!

"No es que no quiera, tía, sino que con quién.  Uno, quiero decir yo, pero seguro no soy la única, tiene el problema de andar por la vida diciendo lo que piensa y eso parece que no lo convierte en material para esposa.  O lo convierte en material para amiga de gente que piensa como uno, y que cuando decide casarse lo hacen con mujeres muy distintas. Como mi papá, que amó a una a la que luego llamó "puta" y se casó con mi mamá, una buena mujer.  Me parece, creo.  Resulta que los señores siguen prefiriendo para esposas mujeres que sean más silenciosas.  El recato y la prudencia siguen siendo valores importantes para cultivar si uno quiere ser señora de tal... Y a mí me cuesta, tía.  O tal vez es que no quiero y me justifico.  No sé.  Y no es que yo sea la única que anda por la ciudad viviendo la vida, todas vivimos mucho la vida, pero tal vez soy de las pocas que no esta dispuesta a decir que no la ha vivido para hacer sentir cómodo a un señor que, tal vez, tiene inseguridades frente a tamaños y desempeños.  Y tampoco es que vaya por la vida gritando que he vivido, pero si me ponen el tema generalmente opino, como ahora... E incomoda, ¿estás incómoda?"

La tía miró el reloj, dijo que se le había hecho tarde.  Se levantó y se fue.

domingo, 16 de febrero de 2014

El tío Aníbal

Se murió el tío Aníbal. "El mejor de los Mesa", dijo mi papá.  Que no es que sea difícil, pero tampoco fácil.

Los tíos paisas son seis, y teniendo en cuenta que hay hasta a una monja, la expresión de mi papá no deja de ser cierta.

Era muy creyente, que no es que sea una virtud en sí misma, pero vivía su fe en serio y sin joder a nadie, que, si van a ser católicos, es como los prefiero.  Era un tipo de esos que aman la familia y tiene (y construyó) una muy linda.  Sabía de todas las cosas, era muy querido, nunca lo vi bravo, era charro y simpático, y era el huevo aglutinador de la familia, el que nos reunía.  Además se murió habiendo dejado de ser uribista y eso ya me suena casi a milagro y conversión.  Creo que el único defecto que tenía es que si uno le preguntaba cualquier cosa se exponía a no terminar nunca esa conversación y a veces uno quería hacer otras cosas.

Le dio cáncer de páncreas que es uno de los cánceres más agresivos que hay.  Él mismo, médico patólogo, cuando hace dos años recibió la noticia y se hizo lo que había que hacerse, dijo un día a la hora del almuerzo sin levantar la mirada del plato: "la supervivencia de este cáncer después de 3 años es del 30%...".  Nadie dijo nada.  Pésimas estadísticas.

Y no se quería morir.  El cáncer le ganó a punta de fuerza porque él no se rindió o no nos dejó saber si lo estaba haciendo.  Y tenía razón en querer vivir más porque no solo estaba joven sino que además se gozaba la vida y pasó muy bueno.  Si la vida no es por lo larga sino por lo intensa, también en eso les ganaba a sus hermanos y entonces habría que decir que se murió el mayor de los Mesa.  El mayor y el mejor.

"Juntate con los inquietos", fue el único consejo que me dio.  Ahí quedó a medio armar un tren de juguete de los que echan humo y hacen bulla.  Eran su obsesión.

Fe de erratas: donde dice que había dejado de ser uribista hay que decir que me informa la esposa del tío (Mayté) que estoy mal informada y que él iba  a votar por él para el senado. Así que por mí al tío siempre le corresponde un poquito de limbo antes de ascender a los cielos.

viernes, 31 de enero de 2014

Receta tía abuela Gloria

Como este blog se parrandió, hoy les traemos una receta de cocina. Además, al mejor estilo de Juanca Ortiz, esta es la primera entrada de Permiso me desahogo escrita enteramente desde un celular. ¡Oh!

La tía abuela Gloria nos adoptó después de la muerte de mi abuela. Eran hermanas; supongo que eso tiene mucho que ver.  Ha estado compartiendo más tiempo con nosotros, nos invitó a almorzar y nos ha hecho dos veces esta torta de manzana y nueces que es sensacional.

Es posible que no debiera publicarla por lo que les pido que si leen esto no se pongan de, a falta de mejor adjetivo, sapos.

Ahí va:

• Taza y media de aceite premier
• 2 1/4 Taza de azúcar
• 3 Tazas de harina
• 4  Manzanas verdes
• 1 Cucharadita de bicarbonato de sodio
• 1 Cucharadita de sal
• 2 Cucharaditas de vainilla
• 4 Huevos
• 1 Taza de nueces molidas

En sus palabras:

La víspera pongo a remojar el aceite con el azúcar.
Cernir la harina dos veces con la sal y el bicarbonato.
Poner a la mano la vainilla, los huevos y el aceite con el azúcar.
Cuatro manzanas verder ralladas por el lado grueso del rallo.
Ir integrando a la harina un poquito de cada cosa.
Por último las nueces picadas.

Precalentar el horno a 300° y meter una hora exacta.
Moldes de aluminio de Home Center.

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No tenía donde más guadar la hojita en la que anoté la receta.