martes, 27 de abril de 2010

De todos modos...

Últimamente siento tantas cosas del amor tan cursis.

Todos esos "te juro que te amaré por siempre", "a nadie más que a ti", "nunca te dejaré", que parecen atados necesariamente al amor... un montón de mentiras que luego son motivo de reclamos: "pero es que tu me dijiste que nunca me dejarías de amar", le deberían contestar a uno que quién lo manda creer semejantes estupideces... ¿Alguien en serio cree que el amor es una cosa tan estática?  No es sino pensar en los sentimientos que ha tenido uno por los padres o por los hermanos que, en el caso de las familias más funcionales, también atraviesan todas las etapas, que van desde la veneración y la idealización, hasta el cariño mediado por un más o menos importante conocimiento de las debilidades de nuestros progenitores... a veces logra uno incluso no quererlos.  A veces es una sensación momentánea, pero también hay casos desahuciados... qué me van a decir ahora del cariño que logra uno hacia un perfecto aparecido...

Por eso es que me gusta tanto esa frase que dice que el amor es eterno mientras dura... porque uno no puede ni siquiera reclamar la existencia de una mentira cuando alguien le promete amor eterno.  Cuando se dicen esas cosas, nacen, muchas veces, de la verdad que siente el alma en ese instante de dos segundos en el que realmente se sentía tan enamorado como para decir una exageración como esa.  Pero el hecho de que desaparezca el amor y con el la motivación para hablar haciendo hipérboles, no debería ser motivo de reclamo al que las dice, sino al tonto que se las cree.  La próxima vez que le digan eso, conteste que usted también y cuando se le pase la euforia verá que no podía hacer ni un reclamo.

Y pienso si será necesario amar así... si habrá que estar dispuesto a la ternura patética, a ser un franco mentiroso, ya a sabiendas de que esas son puras frases de cajón, si quedará esperanza para estar lo suficientemente desprevenido para encajar esas falacias con una sonrisa y contestar con esa convicción de 15 años: "y tú... tú eres el hombre al que más he amado en mi vida y al último que amaré" y evadir la sobre conciencia de saber que a pesar de sentirme segura de ese sentimiento, no es más que un engaño de los sentidos... O si habrá otras opciones que no he considerado o vivido... si me faltará haber atravesado una relación menos pasional y más racional... con seguridad que por ahí va la cosa, porque, como decía un sacerdote con el que solía conversar "Ana María, tu eres un corazón con brazos y piernas", a mi si no me levantan del piso los sentimientos me parecen una cosa muy sosa como para parar bolas.

De dónde provendrá esta sensación... tiene que venir de que justo en este momento en mi corazón no hay nadie.  Nadie, nadie.  Siempre ronda una que otra persona... a veces pueden ser varias lindas motivaciones al mismo tiempo, pero justo ahora, no... nadie.  Y todo este espacio libre que me dice que ahora puede ser momento bueno para que alguien llegue, se llena de un importante sentido de realidad que es medio cínico y triste...

Y basada en los hechos recientes, donde el amor no ha estado invitado y la experiencia ha sido tan enriquecedora, tan llena de momentos para pensar quién soy yo, tan reveladora en muchos casos de lo que soy y no soy capaz, tan ampliadora de mi circulito de confianza para hacerlo cada vez más grande... pienso que para qué el amor... y justo en ese momento cuando pienso que menos lo extraño me entran las ganas de llorar...

Así que debe hacer falta de todos modos... 

8 comentarios:

alvaron dijo...

El amor no es cursi, cursis son las personas que no saben valorarlo en lo que es, que bien podría ser: "sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguién o algo" según la tercera definición de la RAE.
Esta no trae compromisos más allá del tiempo que dure el sentimiento.... y con esto creo que se resolvería el dilema...

Ana dijo...

eso... lo dicho, una visión más racional acompañada de definición de diccionario!!! :D ahí se me va pasando el desasosiego este mua!!!!

Lalu dijo...

El amor empieza de una forma muy loca, pero si se comparte el tiempo suficiente, puede terminar conviertiendo en familia a la persona a la que uno ama y transformarse en un amor más a prueba de todo.

Yo tengo una visión muy "amorosa" de la vida. Creo que el hombre es más feliz cuando encuentra amor que cuando sólo siente pasión, interés, deseo, gusto. Y no sólo estoy hablando de amor por las personas.

Ana dijo...

Lindo eso Lalu!

Adriana Villegas Botero dijo...

Reportando sintonia en tu blog... que por el tono en que lo escribiste me hizo recordar que "Y hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres"

Ana dijo...

Jajajaj sí... y hay días que sale uno del día 14 y recupera el antónimo de lúgubre que no se me ocurre ahora, pero eso...

Sin embargo, sobrevive siempre en uno la posibilidad de volver a ser y de ser a veces lúgubre... que no se escapa uno a su humanidad... y siquiera!

Gracias por tu sintonía... ojalá un día por la corrección de estilo ; )

Catalina dijo...

No puede ser Annie!!! Buscaste en mis archivos X y escribiste el artículo! Pilla, aaahhhh!!! jajajajajajajajaja....al mejor estilo de las revistas, novelas, o "temas del día"..."ay oye, me siento totalmente identificada"...y lo peor es que es en la parte de arribita, en la de creerse "una" misma el cuento del amor para siempre...sabiendo que no hay nada más incierto que eso! y aún así vueeeelve uno a creer que es posible...de pronto son los efectos secundarios del polen que llevan en las alas las mariposas en el estómago! pierde uno la razón! La razón es alérgica a las mariposas!

Cosmo dijo...

Yo por eso siempre amo en presente simple.