lunes, 5 de octubre de 2009

Y fui el periódico...


He estado en varias relaciones donde la diferencia de edades es bastante grande. Desde llevarle a mi novio 5 minúsculos añitos, hasta la posibilidad de llevarle a alguien 13 años. Pasando por 7, 9 y 12 años de diferencia, en todas siendo yo la mayor.

También me han llevado hartos años; 12 ha sido la máxima diferencia, así que juego y digo que tengo un rango de +- 12 años. Pero si me ponen a escoger me quedo con todas esas relaciones en las que yo soy la mayor, y tengo claro por qué.

Me encantan los hombres que dejaron los carritos la semana pasada pero que ya son hombres, tienen una inocencia y una candidez que es hermosa. Son gente bonita, sin pretensiones estúpidas, no te andan mostrando lo machos que son, ni todo lo que han conseguido y si no han conseguido nada, no pretenden haber conseguido... no, a esa edad no se espera que hayan conseguido nada, así que solo tienen para mostrarse ellos, transparentes y buenas personas. Bonitos.

Los hombres, luego, recuperan algo de eso, por allá de los 45 hacia arriba, cuando la vida les ha dado duro, cuando ya los hijos les han cobrado sus pretensiones, y otra vez vuelve la candidez.  Ya no la inocencia, porque ya no son inocentes, aunque algunos logran recuperar algo de inocencia también, cuando se dejan sorprender por tonterías, pero sí la candidez. La candidez les vuelve.  Lo que pasa es que esa edad, viene acompañada de otros adornos, que no tienen los de veintitantos: barriguita, caspita, calvita, cajita, en fin, cositas que se llaman vejez.  Que hay unos a los que les sientan divinamente y son hombres muy atractivos. Son unos pocos afortunados, hay que decir la verdad.  Eso sí, cuando son de esos pocos afortunados, son señores muy impresionantes que lo derriten a uno con sabérsele el nombre.

Pero los hombres que están en esa etapa que se llama Adultos Jóvenes, que ya trabajan, que se ganan su plata, que ocupan puestos en compañías, que están para casarse o recién casados, son francamente insoportables. Bueno, no, siempre hay quién se los soporte, pero a mi no me gustan. Y no es el tema de la edad, es el tema de la actitud que acompaña la edad. Pretenciosos, conocelotodos, sabelotodos, yateexplicocomo, asicomotulohacesnoes, notevoyadecirquemegustas, menostelovoyademostrar, averígualosipuedes, mírameloyuppiequesoy, miramicarro, miramicel, miramimoto.  Francamente, ¡qué desespero! cómo se va a sentir uno cómodo, con una persona que uno siente que está de pose todo el tiempo! Yo siento que no conozco a esa gente... así converse con ellos y me cuenten sus cosas, nunca sabe uno dónde está el ser humano ahí, no aparece! Ese no sale a escena, uno no lo ve... uno ve la pinta y el carro y el celular y toda la parafernalia, pero uno a ellos no los ve.

Hay que ser justos, tampoco todos los Adultos Jóvenes, son así como los pinto... aunque sí siento que son la mayoría. Hay una minoría hermosa, sin pretensiones, sin poses... son minoría, ese es su único defecto.

En cambio en los de veintitantos, uno solo los ve a ellos, transparentemente ellos... y son bonitos, así que no tienen que pretender que lo son... simplemente así son... tan de buenas! Y a los grandotes, uno los ve a ellos y les ve los golpes, muy bonitos golpes, muy bonitas cicatrices... y si el tipo es atractivo, waw!

Por eso ando metida en las relaciones que ando metida, por eso a mi mamá le da un infarto cada que le cuento con quién ando saliendo... por eso me ha tocado amortiguarle las verdades con mentiras más catastróficas: Anita, ¿estás saliendo con alguien? Sí mamá, es casado, tiene hijos, pero me ama y se va a separar... y mi hermana remata: y es mafioso y por eso Ana María está estrenando tantas cosas últimamente... Mi mamá se quiere morir, para enterarse luego de que el único inconveniente que tiene el muchacho, es que no es muchacho, es muchachito... mi mamá no es que quede menos mal, pero logra algo de perspectiva... las cosas definitivamente podrían ser peor.

Las cosas pueden ser peor... puede suceder, que por darle gusto a todo el mundo, el muchacho no me guste a mi... que es lo único importante... por eso, que importa si tiene 20, 30, 40, 50 o 60... si lo importante es que me guste a mi... Y ese tema de la edad es tan relativo como el amor, yo no sé quién sea el berraco que mande en su corazón todo el tiempo, el mío definitivamente se manda solo... yo solo lo sigo... por eso aquí voy con una sonrisa idiota, directo al precipicio de otra diferencia de edades enorme...

13 comentarios:

luisafernanda dijo...

Me encanta anita, y estoy muy de acuerdo contigo; adultos jóvenes por los que uno se tire de espaldas al vacío hay poquitos... pretenciositos y enredadorcitos. Además todavía no tienen sus mañas definidas entonces tienen de todas un poquito pero no se dan cuenta que es lo peor. A mi los de 12 años menos me cuesta.. yo prefiero los de 12 años mayores que yo. ya con las mañitas pero entrando en esa etapa bonita de la vida. De esos también hay poquitos chéveres, interesantes y disponibles... Pero los hay!

Ana María Mesa Villegas dijo...

Por los gustos se venden los calambombos... nos gusta lo que nos gusta, tenga uno diez o cien!

ilive dijo...

bueno es que los gustos son tan bonitos que por eso hay tanta variedad, a mi la verdad me encantan las mujeres, todas. Todas son hermosas (bueno excepto esa grandisima ... que me hizo cual o tal cosa.. y aun asi son lindas).

La diferencia de edad es super buena hasta cierto punto, cuando son mayores que uno ... mucho mayores a veces hay tanta quimica que puede que solo se quede en quimica. O a veces hay conexion alma-alma que es un exito, pero a veces pasa que la diferencia es tan grande que cada uno esta en etapas tan distintas que los espacios no corresponden y las cosas se ponen dificiles.

En fin que vivan los gustos que para los gustos se hicieron los colores!

Ana María Mesa Villegas dijo...

eso que dices en el segundo párrafo es taaaan cierto, que aplica no solo para relaciones con diferencia de edad, sino para todas las relaciones, porque cuando las cosas van a funcionar funcionan incluso en contra de todas las probabilidades, y cuando no van a funcionar no funcionan aunque tengan todas las estadísticas a su favor... incluso las de la edad... no hay garantías nunca...

Por eso hay que vivir y ya... y la vida nos va diciendo, si por ahí es o si no...

Digo yo ;)

ilive dijo...

la vida es sabia, le va enseñando a uno, a veces a golpes a veces por las buenas, lo importante es aprender de lo pasado y crecer para mejorar...

Digo yo :)

Ana María Mesa Villegas dijo...

jajajaj, decimos ambos!

a veces uno no aprende nada... o cree que aprende y mentiras... o aprende e igual la sigue embarrando, de pura terquedad... pero eso sí, se acumulan experiencias!

que después pueden o no resultar útiles...

jajajajajajaj!!! ya me corté para decir yo!

ilive dijo...

bueno tambien es verdad se aprende a seguir embarrandola...pero bueno tiene que haber un momento donde uno dice...upa...a que juego???!!!

experiencias si..cantidades y eso es lo bueno

dicen por ahi...
colombia...colombia...colon...es que ya ha llegado por ahi don cristobal...pues nada...

Ana María Mesa Villegas dijo...

Desde hoy, este país se llamará, Rodrigombia!

;)

Anónimo dijo...

;) nombrado tangencialmente

Ana María Mesa Villegas dijo...

; ) Bonito!

Germán Camilo dijo...

Bueno.... y a todas estas.... no entendí el titulo....

Ana dijo...

El periódico que tiene tan buen uso madurando aguacates ; )

Verozco dijo...

Jajajajajaja, sos la mejor. <3