viernes, 10 de junio de 2011

Tomemos distancia

Tendría que haber una manera de escribir lo que me pasa pero no la encuentro o la desconozco.  O no sé ni siquiera qué me pasa y entonces cómo podría escribir cualquier cosa, asunto con el que me encuentro incómoda, impropia.  Me desconozco en esta falta de palabras.  O tal vez son muchas cosas todas juntas.  Que me pasé por fin a mi casa.  Que a veces me siento muy distante de mis más cercanos.  Que parece que no entiendo bien a nadie realmente y que eso debe ser por esa misma falta de entendimiento propia.  Que tal vez no sea yo sino todos los demás, aunque eso sea poco probable pero tan consolador.  Que tal vez sea un poquito yo y un poquito los demás, pero que nadie está dispuesto a reconocer su parte.  Que empiezo dando ejemplo y reconozco que a veces puedo ser un horror: malgeniada, temperamental, territorial, irascible, celosa, antipática, irresponsable, importaculista, irrespetuosa, egoísta y todo lo demás.  Y que además, las cosas entretenidas que me pasan no las puedo mencionar, que todo el mundo me pide discreción y yo ya parezco una olla a presión a la que no le cabe más vapor y se va a explotar.

3 comentarios:

guilleville dijo...

Ya Porfirio lo dijo:

Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,
como la entraña obscura de oscuro pedernal:
la noche nos sorprende, con sus profusas lámparas,
en rútiles monedas tasando el Bien y el Mal.

Ah, vendrán días mejores y también.... peores. Un abrazo

Ana dijo...

Eso, días.

Fernanda Buitrago dijo...

pasè a leerte...

He dicho.