jueves, 24 de abril de 2014

La Persia

El sendero tiene un metro y medio de ancho en sus partes más amplias. Luz Amparo Arias sí me advirtió que no bajara en tacones. Yo desestimé la advertencia porque como siempre estoy en zapatos bajitos me siento súper canchera. A pesar de la arrogancia no me caí, pero tuve que poner mucho cuidado; el camino tiene tramos de barro anaranjado que es resbaladizo como jabón, hay un nacimiento en plena vía pública y por lo tanto está todo embarrado, en los tramos más estrecho se me enredaba el saco en los cafetales, y al final de la tarde, cuando estaba descansando, me di cuenta de que tenía naturaleza enredada en los crespos. Por lo demás, no tenía idea de que tan cerquita de Manizales hubiera algo tan bello como eso que conocí. Bosque de niebla, un guadual inmenso que hay que atravesar, montañas, un paisaje hermoso y, al final de 15 minutos de camino, La Persia, la finca de Luz Amparo.  Antes de llegar un montón de fincas pequeñas una tras otra.  Pobreza, claro, en medio de la riqueza del paisaje y de la tierra. Corrupción: hay una bajada por otro lado, mucho más empinada pero más cortica, que fue contratada por la Alcaldía para que le hicieran 100 metros de huellas en cemento de las cuales el contratista hizo solo 50. Que se le acabó la plata en vueltas.  Luz Amparo está organizando a los vecinos para que entre todos terminen ese trabajo.




 Mi interés era conocer los procesos productivos que tiene Luz Amparo en su finca, todos orgánicos.  Lo que me encontré fue a una enamorada de la naturaleza... O de su hijo, geólogo, que es a quien le está siguiendo la corriente de hacerlo todo de esa manera y ella critica: "mi hijo es geólogo, o sea que con la geología él daña la tierra y yo la estoy organizando", y se muere de la risa.



La Persia son cuatro cuadras de tierra en las que Luz Amparo tiene gallinas "quiquitas", que son de adorno y de las de poner, gallos (uno no dejó de cantar durante toda la entrevista y el audio quedó todo lleno de "ruido"), dos patos, dos gansos, dos piscos, siete perros recogidos en la calle, cuatro vacas, un caballo, peces y abejas. Y siembra de todo. Para que sea claro me contó que solo merca arroz, panela, chocolate y lo de aseo. Y yo salí de allá con remesa de plátanos, bananos y flores "aves del paraíso".  El paraíso.

Sobre sus procesos productivos orgánicos me impresionó lo que me contó sobre los tomates, ese sembrado que parece imposible sin químicos porque todos los gusanos, los moscos y las hormigas se lo quieren comer.  Luz Amparo va tres veces a la semana entre 5:00 p.m. y 6:30 p.m., que es la hora en la que salen esos bichos, a quitarlos todos uno por uno (!).  También lo fumiga con una preparación con hongos, ajo y ají que ahuyenta las hormigas y que aprendió a hacer en el SENA donde ha tomado todos los cursos que hay sobre agronomía.  No pude probar el resultado porque Luz Amparo está volviendo a montar el invernadero de los tomates que le tumbó un vendaval, pero ella dice y yo le creo, que los tomates producidos así saben muy distinto, y que se ven raros, porque no son simétricos.  Con eso creo que queda clara la dedicación y determinación que Luz Amparo tiene de producirlo todo así.



Quedé impresionada por lo bello y por la capacidad de trabajo de Luz Amparo. Y yo rendida con 15 minutos de camino en subida.  Luz Amparo me dijo que tenía que volver, y de verdad tengo que volver, pero voy a esperar a que se me olvide la cara de comprensión y paciencia de Eliécer, el niño de 11 años de la vecina, que me ayudó a llevar los plátanos y los bananos y que me tuvo que esperar y caminar despacio. Cuando vuelva le llevo a Luz Amparo un diploma de agrónoma.



(No sé cómo hacer para que no salga mi foto en los archivos de Soundcloud :S)

3 comentarios:

alvaron dijo...

Me encantó!!! Ojala hubiera más Luz Amparos en este tierra, personas concientes de la importancia de la naturaleza. Bien prima espero reportajes y notas sobre más Luz Amparos!!!

Ángela Cuartas dijo...

Qué belleza. Gracias, Ana.

Ana Mesa dijo...

: ) Abrazos a ambos. Cuando me hagan visita vamos a donde Luz Amparo.